El especialista
Dr. David Alejandro Torres Rivas
Cirujano · Oftalmólogo · Ocularista

De la óptica familiar al quirófano
Empecé a los diez años, trabajando con mi padre, el optometrista Dr. Neptali Torres, en la elaboración de lentes convencionales de montura. Era el trabajo de la familia: mis hermanas estudiaron optometría.
Yo quería hacer algo distinto, y eso me llevó a estudiar medicina. Con los años terminé volviendo al mismo oficio por otro camino: el de las manos y la precisión, pero desde la cirugía y la oftalmología.
Esa combinación es la que define hoy la consulta. La formación médica permite diagnosticar y operar; el oficio aprendido en el taller de mi padre es el que permite que una prótesis quede indistinguible del ojo sano.
Consulta, quirófano y aula
Formación
Médico Cirujano
Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA)
Barquisimeto
Postgrado y especialización en Oftalmología
Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA)
Barquisimeto
Certificación como ocularista
Formación y certificación internacional
México, Colombia y Brasil
Experiencia hospitalaria
Hospital Central Antonio María Pineda
Barquisimeto
Hospital de El Tocuyo
Lara
Hospital de Agua Blanca
Portuguesa
Hospital de Sarare
Lara
Director
Hospital Casal Ramos
Acarigua
Docencia
Profesor universitario en tres casas de estudio del país.
- Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA)
- Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos (UNERG)
- Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda
Formación continua entre ocularistas
La ocularística es un oficio de pocos, y buena parte de lo que se aprende se intercambia entre colegas. El Dr. Torres participa en el Congreso Internacional de Ocularistas, donde se comparten técnicas de pigmentación, materiales y manejo de cavidades complejas.
Por qué importa quién indica un tratamiento
Diagnosticar una enfermedad ocular y prescribir medicamentos es un acto médico, y la ley venezolana reserva esa facultad a quienes tienen título de médico. La razón es práctica: detrás de un mismo ojo rojo puede haber una conjuntivitis que cede sola o un glaucoma agudo que, mal tratado, cuesta la visión en horas. Distinguir uno de otro es lo que se aprende en los años de formación y en la guardia hospitalaria.
Esto no le quita valor a los demás oficios de la salud visual. El Dr. Torres viene precisamente de una familia de optometristas — su padre y sus hermanas — y aprendió en ese taller la precisión que hoy aplica a cada prótesis. Cada profesión tiene su ámbito, y el trabajo sale bien cuando cada quien actúa dentro del suyo.
Por eso cada paciente se aborda con el tiempo que el caso requiere: explicando el diagnóstico, el alcance del tratamiento y sus límites antes de empezar.







